Día de Zarzuela: Agua, Azucarillos y Aguardiente de Federico Chueca.
Amigas y amigos. Les ofresco en este Día de Zarzuela la pieza Agua, Azucarillos y Aguardiente de Federico Chueca, basado en el libro del mismo nombre escrito por Miguel Ramos Carrión y estrenado el 23 de junio de 1897, en el Teatro de Apolo de Madrid. Ahora vamos a ver el siguiente argumento:
Al alzarse el telón, Asia se encuentra recitando versos a un pájaro enjaulado. La poética situación es interrumpida al aparecer doña Simona portando una carta del tío Antonio cuya lectura devuelve a ambas mujeres a la más cruda realidad. Esta no es otra que la desesperada situación económica de madre e hija. El tío Antonio anuncia en la misiva que dejará de enviarles dinero salvo que la Asia se case con su primo Aniceto. La joven desfallece ante el anuncio y declara que, o boda con Serafín, su joven enamorado, o la muerte. La llegada del casero, dispuesto a cobrar la deuda e, incluso al desahucio, complica más la situación y obliga a doña Simona a tomar una heroica decisión: habrá que pedir dinero al novio de la niña, Serafín, que parece rico y que a buen seguro no se negará.
En el siguiente cuadro Lorenzo y Pepa, pasan por un trago similar. Si no pagan a don Aquilino los veinte duros convenidos, el puesto de agua de Pepa será embargado. Serafín pretende que Pepa ponga un narcótico en el agua de doña Simona para que se duerma y así poder disfrutar de Asia con toda libertad. Pepa no acepta, pero sí Lorenzo; a cambio, claro está, de una modesta suma con la que aliviar la deuda de Pepa y airear los mantones de Manila, celosamente "guardados" en el Monte de Piedad. Sin embargo, Pepa avisa a doña Simona de las intenciones de Serafín. Al final, es el muchacho el que toma la droga y queda profundamente dormido.
La última escena comienza con la discusión de Pepa y Manuela, una aguadora de a pie que pregona su mercancía frente al puesto de Manuela. El fondo de la disputa es cosa de pantalones y no sólo de celos comerciales. Al final, el embrollo terminará en fiesta y las protagonistas en amigas íntimas. Lorenzo y Vicente se van a la verbena con Manuela y Pepa. Asia y su madre, resignadas, deciden volver al pueblo. Y el pobre Serafín termina en la prevención por escándalo público, pues al quedar dormido, unos ratas le han dejado en paños menores.
En imágenes verán algunos de los pasajes de esta obra en el coro y ballet estable del Teatro Calderón de Madrid, que lo disfruten y muchas gracias.



abril-ale dijo
Benja, los dos primeros me abrieron, pero el segundo nada. De igual manera gracias por compartir.
Besos y lindo fin de semana.
10 Julio 2009 | 07:36 PM